SALIDA DEL SOL - TRES CRUCES

 

INTI PAKAREQ

Qhapaq Qolla

Danza de Qhapap Qolla; en español (Capac Colla); Según la tradición, los personajes de esta danza representan al comerciante del altiplano (Qollasuyu) que llegaba a Paucartambo (Antisuyu) en los días de fiesta para intercambiar sus productos. Qhapaq significa «rico»

y qulla es el nombre con el que se conoce a los habitantes de la región del Qullasuyu. En los cantos que los danzantes interpretan en quechua se hace alusión a estos temas; en ellos los qulla cuentan sobre los sacrificios que hacen para llegar al pueblo a saludar a la Virgen del Carmen, sobre la tristeza de tener que despedirse al final de la fiesta, y piden estar con vida para volver al siguiente año(42).
Los personajes que integran la comparsa son: un alcalde (jefe del grupo), una imilla(43) (la mujer del alcalde qulla), varios danzantes o qulla agrupados en dos filas, un llamero que camina solo jalando una llama a la que se llama ch’aska macho y que va cargada de productos de la región del altiplano, y uno o más niños llamados chanako.

Los danzantes se ubican en la fila según la antigüedad que tengan en la comparsa. La mayoría de los danzantes son hombres adultos; no todos son residentes en Paucartambo, pero se exige que hayan nacido en el pueblo. El grupo musical que los acompaña está conformado por un acordeón, quenas, un violín y un bombo(44).
Los qhapaq qulla aparecen en los mitos de llegada de la virgen al pueblo y participan en la guerrilla. Este hecho obliga a la danza a estar presente en la fiesta otorgándole una importancia ritual muy grande. Además, los qhapaq qulla junto con los qhapaq negro son las únicas dos comparsas que tienen cantos para la virgen, por lo que la acompañan de cerca en el templo y en las procesiones. Cuando la virgen es puesta en el altar durante los días de fiesta se colocan dos pequeños muñecos, uno de cada lado, que representan a un qhapaq qulla, y a un qhapaq negro. Estos muñecos acompañan y adornan a la virgen.
Los danzantes de qhapaq qulla de Paucartambo tienen la obligación de asistir también a la festividad del señor de Quyllur Rit’y que se realiza cada año una semana antes de Corpus Christi en el nevado del Ausangate en la provincia cuzqueña de Quispicanchis, que limita con la de Paucartambo. Asistir tres años seguidos a la peregrinación al Santuario del Señor de Quyllur Rit’y, es incluso una condición para ser aceptado en la comparsa y poder bailar en los días de la fiesta de la Virgen del Carmen.

El bautizo de un nuevo integrante consiste en cogerlo de los brazos y piernas, alzándolo boca abajo. Luego el caporal de la comparsa le da tres latigazos en el trasero sobre el que los demás danzantes han echado cerveza. El sentido que tiene pisar el trasero del danzante que se está bautizando hace alusión a la marca de llamas y alpacas. En esta danza existen una serie de elementos que recrean la manera de moverse, de jugar y de silbar de las llamas. Hay, incluso, mudanzas en la coreografía que hacen alusión directa a estos animales. Los danzantes afirman que imitan a las llamas porque sus personajes representan al altiplano, donde estos animales viven. Por lo tanto, en la danza no solamente se representan personajes determinados, sino todo un universo de cosas y valores relacionado a ellos, que en este caso tiene como denominador común la región del Qullasuyu.

Fuente: MÁSCARA, TRANSFORMACIÓN E IDENTIDAD EN LOS ANDES. LA FIESTA DE LA VIRGEN DEL CARMEN autor Gisela Cánepa Koch publicada en Biblioteca Digital Andina